Boom
Latinoamericano
El
Boom latinoamericano es un fenómeno editorial y literario de innovación narrativa
en obras de la época o “la explosión súbita de la actividad literaria que
ocurrió entre los escritores latinoamericanos en los sesenta”
Es
mejor conocido por impulsar el reconocimiento del género de Realismo Mágico.
Origen
Surge
entre 1960-1970 con el auge de varias publicaciones como Rayuela, de Julio Cortázar, La Ciudad y los Perros de Mario Vargas Llosa, Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez y La muerte de Artemio Cruz, de Carlos
Fuentes.
Aunque la periodización es difícil de precisar, algunos autores coinciden en
que La Ciudad y los perros (1962) de Mario Vargas Llosa, al ganar el
premio Biblioteca Breve en 1962, significaron la consolidación
del fenómeno. Sin embargo, otros descalifican esta noción por el cruce que
significa en la renovación del género de ficción en el modernismo
latinoamericano.
Donald
Shaw finalmente concluye en su obra , que los años sesenta fueron
indiscutiblemente la década central de la aparición del Boom, sin embargo,
insinuar que el fenómeno inicia en esa época resulta no sólo innecesariamente
restrictivo, sino que excluye obras literarias que encajan indudablemente (por
definición) con las características narrativas e ignora el punto de cambio de
ficción Española-americana moderna.
Contexto histórico
Nuevas
áreas de la realidad social se exploraban cuando el fenómeno literario surge.
Los escritores del Boom lograron conjuntar lo mejor de dos tradiciones
distintas, mejorando su capacidad de adaptación. La combinación de los
escritores logró que la literatura de América Latina, de ser una minoría, se
convirtiese en una variedad poderosa, capaz no sólo de multiplicarse con éxito
sino de influir decisivamente en otras literaturas.
Características
En
Nueva Narrativa hispanoamericana, se establece una lista sistemática de las
características que comprenden las novelas pertenecientes al boom. Entre las
cuales destacan:
La
tendencia a reemplazar al narrador omnisciente en tercera persona por
narradores múltiples o ambiguos
La
tendencia a subvertir el tiempo cronológico lineal
Mayor
empleo de elementos simbólicos
La
tendencia a abandonar los escenarios realistas de la novela tradicional,
reemplazarlos con espacios imaginarios
La
tendencia a subordinar la observación a la fantasía creadora y a la
mitificación de la realidad
Más
tarde, en 1991, agrega más características de lo que llaman, la nueva narrativa
hispanoamericana:
La
sustitución del principio causa-efecto por la narración fragmentaria y de la
secuencia de la simultaneidad (non-sequitur, multiperspectivismo,
diferenciación tipográfica, trama acronológica)
La
desintegración del personaje y su frecuente reducción paródica al status de un
antihéroe o ser marginal
La
coexistencia ambigua y conflictiva del orden real con el sobrenatural
(imaginación, fantasía, magia, mito).
La
activación del lector
El
texto concebido como laberinto, rompecabezas, misterio.
La
inclusión de meditaciones meta literarias en el corpus narrativo.
La
interpretación del lenguaje como refracción arbitraria de la realidad y
ejercicio de la libertad lingüística por medio de la experimentación
formal (neologismos, yuxtaposición del lenguaje coloquial y culto,
anacronismos, juegos de palabras, sintaxis barroca, etcétera).
Empleo
de ideas inspiradas en el pensamiento moderno ( psicoanálisis, existencialismo,
teoría de la relatividad, estructuralismo lingüístico y antropológico)
Los
elementos anteriores están asentados en la idea asumida de que los propios autores
se cuestionaban la realidad y la verdadera tarea del escritor. Dentro de las
características listadas anteriormente, Donald Shaw destaca la importancia de
tres elementos:
1.-
En el cambio de actitud hacia la realidad: Manifestadas en las primeras aserciones
básicas de Jorge Luis Borges “ No sabemos qué cosa es el universo” y “
Los hombres gozan de poca información sobre los móviles profundos de su
conducta” , “ No entendemos el mundo; no entendemos de nosotros mismos”
, yace el verdadero legado y/o contribución del argentino hacia el fenómeno,
el cual destaca que si no entendemos espacio y tiempo, si la realidad es
inasible, entonces la imaginación creativa puede ser usada libremente. Lo real
no puede utilizarse para monitorear la verosimilitud de la ficción, las
relaciones de causa-efecto no pueden ser involucradas y la cronología no es
arreglada.
2.-
En la desintegración de la personalidad humana como el factor causante del
cambio en el escritor de ficción contemporánea, según Carlos Fuentes, derivada
de la idea de la imposibilidad de conocer la totalidad del ser.
3.-
En la idea de la referenciación a sí mismo: Como continuación de la idea
primera, de la imposibilidad de reconocer, observar o reportar la realidad en
el trabajo creativo, el cual, por ende, se vuelve una referencia a la vida del
autor y/o el autor mismo.
Géneros literarios predominantes
Novela:
Narración extensa en prosa que desarrolla de forma más completa la descripción
de los personajes y los espacios geográficos de la narración.
Obras
destacadas: Cien Años de Soledad, Gabriel García Márquez, La Ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa, Pedro
Páramo, Juan Rulfo.
Cuento:
Narración breve que desarrolla de forma sintetizada una historia de ficción.
Obras
destacadas: Chac Mool, Carlos Fuentes, Un día de estos,
Gabriel García Márquez, La autopista del sur, Julio Cortázar, El Aleph, Jorge Luis Borges.
El Boom y el Realismo Mágico
El
Boom Latinoamericano fue uno de los fenómenos que impulsó la novela del
Realismo Mágico. El término “realismo mágico” fue utilizado por primera
vez en 1925 por el crítico de arte Alemán Franz Roh (1890 – 1965). El realismo
mágico latinoamericano se puede definir como la preocupación estilística y el
interés en mostrar lo común y cotidiano como algo irreal o extraño, expresando
emociones, no tratando de provocarlas.
Los
tres momentos del realismo mágico:
Vanguardia
europea, la primera vez que se utilizó el término “realismo mágico”
Hispanoamérica
de los años cuarenta: cuando el término ya había caído en desuso en Europa y
sólo fue acogido posteriormente por la crítica de arte estadounidense. Se da en
1975, en el XVI Congreso Internacional de Literatura Iberoamericana. Este
tercer momento comenzó con el artículo realizado por Ángel Flores en 1955,
Magic Realism in Spanish American Fiction, publicado en la Revista Hispania.
Sin embargo, cobra mayor fuerza en los años sesenta, cuando la crítica buscaba
las raíces hispanoamericanas de la novela del boom y trata de explicar el
carácter experimental de éstas últimas.
El
realismo mágico latinoamericano no sólo contaminó otras literaturas, sino que
creó la sensación de que la literatura latinoamericana era una sola, siempre
idéntica y siempre reconocible.
Post Boom
La
literatura posterior al boom se caracteriza a veces por una tendencia hacia la
ironía y el humor. El post boom o la época postmodernista de la literatura
latinoamericana que logró su transición a raíz de los autores Manuel Puig,
Severo Sarduy, David Viñas y Mario Benedetti. La narrativa del
postboom se identifica a nivel de contenido, con la inclusión de la cultura
popular, es un regreso a la escritura de crítica o protesta social.
Características del Post
Boom:
La sexualidad como tema privilegiado
La
espontaneidad
La
exuberancia vital: afirmación de la vida frente a sus limitaciones
La
cotidianidad
Anti
pretenciosa, sensible a lo banal
Entrada
en escena de muchas mujeres: Allende, Esquivel, etc. (al contrario del boom,
movimiento “masculino”.
Rechazo
de la retórica
Compromiso,
protesta, crítica social: impacto más directo en un público menos elitista.
Descubrimiento
del mundo adolescente y de los jóvenes
Incorporación
de la expresividad poética como forma natural del decir
Parodia
de los géneros literarios y de los códigos oficiales del lenguaje
Vuelta
a un mayor realismo y accesibilidad, sin que eso signifique una vuelta al
realismo tradicional, sino un retorno a la referencialidad.
Influencia
de los medios masivos de comunicación (el cine, la TV, la música, etc.)
Narrativa
Características
Se
describe la vida cotidiana de los hombres y mujeres de Latinoamérica.
Representación
de temas sociales y políticos.
Historias
estructuradas de una forma no lineal.
Las
historias se desarrollan en ambientes rurales y también urbanos, haciendo mucho
énfasis en la historia política y social del país en dónde sucede todo.
Considerado un símbolo de identidad nacional.
Introducción
de elementos sobrenaturales introducidos en la historia de una manera realista.
Técnicas:
Contrapunto: técnica
narrativa que implica representar tiempos, personajes y lugares sin previo
aviso
Trasloque:
Cambios
constantes en el tiempo, saltos en tiempo. De presente a pasado, presente al
futuro, pasado a presente, futuro a presente. Uso técnicas de
retrospectiva e introspectiva.
Uso
de narradores omniscientes, múltiples o simultáneo.
Énfasis
en el clímax de la historia.
Escritores Destacados:
Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695)
Gabriela
Mistral (1889-1957)
Alfonsina
Storni (1892-1938)
Jorge
Luis Borges (1899-1986)
Miguel Ángel Asturias (1899- 1974)
Leopoldo
Marechal (1900-1970)
Pablo
Neruda (1904-
1973)
Alejo
Carpentier (1904-
1980)
María Luisa Bombal (1910-1980)
José
Lezama (1919-1976)
Ernesto
Sábato (1911-2011)
Octavio
Paz (1914-
1998)
Julio Cortázar (1914-1984)
Juan
Rulfo (1917-1986)
Rosario Castellanos (1925- 1974)
José
Donoso (1925-
1996)
Gabriel García Márquez (1927-2014)
Carlos
Fuentes (1928-
2012)
Elena
Poniatowska (1932)
Mario Vargas Llosa (1936)
Isabel
Allende (1942)
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