jueves, 19 de marzo de 2020

REALISMO MAGICO


REALISMO MAGICO
Este movimiento surgió a comienzos del siglo XX, principalmente cultivado por escritores latinoamericanos, sin embargo, no es hasta la mitad del siglo, allá por los años 50, cuando se observa su gran ‘explosión’, un boom que lo hizo célebre a nivel mundial, y que dio pie a que nombres como Juan Rulfo, Alejo Carpentier o Gabriel García Márquez se hicieran internacionalmente famosos con obras como Pedro Páramo o Cien años de soledad.
Definimos el realismo mágico como el movimiento literario que se desarrolla en Hispanoamérica durante el siglo XX en el que se muestran hechos irreales, insólitos o mágicos, como su propio nombre indica, como algo normal en el desarrollo de la historia, una parte más de lo cotidiano. Es decir, que se puede considerar como una forma de contar, de narrar el mundo, o incluso una actitud frente a la realidad.
Pese a que este movimiento se comienza a cultivar ya a comienzos del siglo XX, la novela del cubano Alejo Carpentier El reino de este mundo, de 1949, está considerada como la primera del boom de esta nueva forma de contar la vida. Como el propio autor afirmó, “lo real maravilloso”.
El crítico literario Brett Levinson, gran estudioso del movimiento, relató el estilo como una forma de contar “las cosas irreales tratadas como realistas, y las cosas mundanas como elementos irreales”.
Características del realismo mágico
Los siguientes elementos están presentes en muchas novelas del realismo mágico, pero no necesariamente todos se presentan en las novelas y también otras obras pertenecientes a otros géneros pueden presentar algunas características similares:
Contenido de elementos mágicos/fantásticos, percibidos por los personajes como parte de la "normalidad".
Elementos mágicos tal vez intuitivos, pero (por lo general) nunca explicados.
Presencia de lo sensorial como parte de la percepción de la realidad.
En términos de espacio, la mayoría se ubica en los niveles más duros y crudos de la pobreza y marginalidad social, espacios donde la concepción mágica, mítica se hace presente.
Los hechos son reales pero tienen una connotación fantástica, ya que algunos no tienen explicación, o es muy improbable que ocurran.
Se refiere a la novedad de los personajes irreales que siempre actúan sin actuar, es decir, que la capacidad del personaje se ve reflejada en cada letra de la novela.
En el tiempo encontramos cuatro posturas:
ü  Tiempo cronológico: Las acciones siguen el curso lógico del tiempo.
ü  Ruptura de planos temporales: mezcla de tiempo presente con tiempo pasado (regresiones) y tiempo futuro (adelantos). (La noche boca arriba de Julio Cortázar y Pedro Páramo de Juan Rulfo). Además, se fragmenta el texto en secuencias que no concuerdan en tiempo y espacio.
ü  Tiempo estático: El tiempo cronológico se detiene, es como si no trascendiera; en cambio, fluyen los pensamientos de los personajes.
ü  Tiempo invertido: Es el más contradictorio: considerar la noche día cuando leemos: "Era el amanecer". Se hizo la noche", entre otras.
Todo elemento mágico que se narra, suele ser sorpresivo para el lector. Sin embargo, para los personajes de la historia es algo normal, un hecho más de su realidad cotidiana.
En la narración, se da mucha importancia a los cinco sentidos. Normalmente es importante ver, y también a veces escuchar. Pero en las novelas del realismo mágico cobran gran relevancia el sabor, el olor e incluso el tacto. Es como si se pudieran palpar los objetos, personajes y situaciones descritas.
Se asocia la magia a una necesidad de escapar de una realidad turbadora, ya que muchas de las novelas se ambientan en espacios marginales, pobres e incluso en medio de una revolución o situaciones trágicas y violentas.
Los principales autores del realismo mágico
Hay muchos autores que merece la pena nombrar en el movimiento del realismo mágico. Algunos de ellos son:
Ø  Miguel Ángel Asturias, el Nobel de Literatura y gran referente del realismo mágico. El escritor, periodista y diplomático guatemalteco Miguel Ángel Asturias, uno de los mayores exponentes del llamado 'boom' de la literatura iberoamericana y del realismo mágico, nació el 19 de octubre de 1899 en Ciudad de Guatemala, aunque vivió gran parte de su vida lejos del país que le vio crecer, fue Premio Nobel en 1967 con una de sus obras más aclamadas 'El señor presidente'. Y escribió obras como Hombres de maíz o La trilogía bananera.


Ø  Alejo Carpentier fue un periodista cubano nacido en Suiza e hijo de un francés y una rusa, criado en La Habana. Fue galardonado con el Premio Miguel de Cervantes en 1977 y entre sus obras destacan Los pasos perdidos o El siglo de las luces.
Ø  Juan Rulfo fue un escritor mexicano que se hizo muy famoso gracias a El Llano en llamas y Pedro Páramo. Fue también guionista y fotógrafo, y recibió el Premio Príncipe de Asturias en 1983.
Ø  Gabriel García Márquez, escritor y periodista colombiano que recibió el Premio Nobel en 1982. Su gran obra fue Cien años de soledad, aunque escribió otras grandes historias como El coronel no tiene quien le escriba o Crónica de una muerte anunciada.
Entre sus principales exponentes están el uruguayo Horacio Quiroga, el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, el peruano Mario Vargas Llosa y el colombiano Gabriel García Márquez, 7, los tres últimos galardonados con el Premio Nobel de Literatura. También destacan autores como el mexicano Carlos Fuentes con su novela Aura, el brasileño Jorge Amado con su novela Doña Flor y sus dos maridos, el gallego Álvaro Cunqueiro, aunque muchos aclaman como padres del realismo mágico a Juan Rulfo con Pedro Páramo, Arturo Uslar Pietri con su cuento La lluvia (1935), José de la Cuadra con Los Sangurimas, la cubano-estadounidense Mireya Robles con Hagiografía de Narcisa la bella, Elena Garro con Los recuerdos del porvenir y La semana de colores, Laura Esquivel con Como agua para chocolate, la chilena Isabel Allende con La casa de los espíritus, Pablo Neruda y otros.
Jorge Luis Borges también ha sido relacionado con el realismo mágico, pero su negación absoluta del realismo como género o como una posibilidad literaria lo pone contra este movimiento. Alejo Carpentier, de Cuba, en su prólogo al Reino de este mundo, define su escritura inventando el concepto de real maravilloso, que, a pesar de sus semejanzas con el realismo mágico, no debería ser asimilado a él.
También el argentino Manuel Mujica Lainez, con Bomarzo (1962), y el ecuatoriano Demetrio Aguilera Malta, con Siete lunas y siete serpientes (1970), podrían incorporarse al grupo.
Libros más importantes del realismo mágico
El reino de este mundo, de Alejo Carpentier, que narra las peripecias de un esclavo en Haití.
El señor presidente y Hombres de maíz, de Miguel Ángel Asturias, que cuenta la contraposición de las tradiciones mayas frente a las del colonialismo europeo.
Pedro Páramo, de Juan Rulfo, donde narra la historia de Juan Preciado, que tiene que reclamar a su padre lo que le pertenece debido a una promesa hecha a su madre moribunda.
Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, que narra la historia de la familia Buendía durante 7 generaciones en el pueblo ficticio de Macondo.

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